
Yo no prometí nada, porque nunca me salen dos cosas igual, pero me animé a coserlo. Una vez elegida la forma y de nuevo ignorando mis advertencias de no coser sin patrón me lancé. Total, si había cosido uno así, el segundo iría todo rodado (¡ilusa de mi!). No fue tan sencillo y de lo que iba a ser a lo que se quedó... hubo y mucha diferencia, por lo que el encargo sigue pendiente y este se bolso eligió otra dueña.
A día de hoy, este blog se ha convertido en mi pequeño secreto. No sé explicar cuál es la razón, pero no me siento cómoda sabiendo que personas que me conocen pero con las que no tengo una relación muy estrecha me leen... es raro, por lo que son poquitos los que saben en lo que ando invirtiendo las horas que me deja el peque en mi casi acabada baja de maternidad.