Desde que el ratón empezó a gatear y a intentar ponerse de pie tuvimos que replantearnos cambiar el mueble que teníamos de la televisión.
Todo lo que estaba a su alcance lo tiraba.
Le dimos muchas vueltas y pensamos en cambiar de mueble (mesa lack tv) hasta que al final nos tiramos a la piscina y optamos por cambiar el tamaño de las patas.
En casa, teníamos la típica mesa bajita del mismo color y de más altura que la del mueble de la tele, por lo que pensamos que no sería muy complicado acoplarle esas patas.
En un arrebato, me puse a desmontar el mueble y a ver cómo encajar las patas.
Enseguida me día cuenta que si quería aumentar el almacenaje con esos cestitos bajo el mueble, las patas me quedaban algo altas.

